La crisis financiera internacional


Desde mediados del año pasado, la crisis del mercado de las hipotecas subprime (de baja calidad) mantiene en vilo a la economía mundial.

Al calor de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, bancos de este país y de Europa destinaron fuertes sumas de dinero a préstamos de alto riesgo.

La abundancia de fondos disponibles llevó a las instituciones financieras a destinar sumas crecientes a préstamos a clientes con bajos niveles de ingresos o con una historia crediticia poco recomendable. La voz de orden era colocar los fondos sin importar el riesgo.

El mercado de hipotecas subprime pasó de representar el 9% del total en 1996 al 20% en 2006.

Lo que era una actividad de entidades financieras marginales pasó a ser un negocio normal de instituciones de la envergadura de Citigroup, Deutsche Bank o Merrill Lynch.

En este contexto, una de las dificultades actuales es tener una idea clara de la envergadura que este mercado ha alcanzado realmente.

El estallido de la burbuja ha puesto también de manifiesto la presencia de maniobras escandalosas como las que pusieron contra las cuerdas al banco Société Genérale o las del CSO Partners, un fondo afiliado al Citigroup.

Además, como las hipotecas sirvieron, a su vez, de respaldo a bonos emitidos con ellas como garantía, el cáncer original ha hecho metástasis en buena parte del sistema financiero.

De aquí las desesperadas medidas de la Reserva Federal para salvar al sistema financiero americano de una debacle.

Afortunadamente, existen pocas vías de transmisión de la crisis hacia la Argentina.

El aislamiento del país respecto a los mercados internacionales de capitales se convierte así en una ventaja.

Si bien a partir del estallido de la crisis se ha producido una cierta salida de fondos hacia el exterior, ello, en todo caso, morigeró la necesidad de intervención del Banco Central en el mercado de cambios. Por lo tanto, más que un problema fue una solución.


Por el Lic. Víctor Beker, director del Centro de Estudios de la Nueva Economía de la Universidad de Belgrano - cene@ub.edu.ar